123. El señor Omar solicita verlo.
La noche caía sobre Estambul como un manto de terciopelo, envolviendo la ciudad en un silencio expectante. En el interior del opulento despacho de Asad, Amir, Irina y el propio Asad mantenían una tensa conversación, sus palabras resonando en el aire cargado de emociones. La revelación sobre la verdadera identidad de Said había sacudido a los tres hasta lo más profundo, dejando una estela de dolor, confusión y un atisbo de esperanza.
Horas habían transcurrido mientras repasaban cada pista, cada