78. No dudaré en derramar sangre.
Sven no estaba convencido de la idea de William de irrumpir en ese momento en la mansión de Asad. No es que no tuviera asuntos que resolver allí o enigmas por descifrar, pero tal vez interrumpir una reunión familiar no era lo más adecuado. Se arriesgaban a crear un enemigo antes de tiempo.
—No sé si sea adecuado presentarnos en casa de Asad sin avisar —dijo Sven mientras conducía el coche de William hacia la mansión.
—No lo es, no es nada adecuado, pero no me importa —aseguró el americano, visi