17. Todavía recuerdo el miedo.
Amir había hecho cosas de las que le gustaría no tener que hablar con nadie ni recordar para estar en el lugar en el que se encontraba. Cuando escapó de Turquía, tenía muy claro que si su padre lo encontraba, podía pasarle cualquier cosa. Asad no perdonaba la traición, ni siquiera si venía de uno de sus hijos, sobre todo si venía de uno de sus hijos.
Era algo que Amir había aprendido desde muy pequeño, la primera vez que le mintió. Aunque Asad no era un hombre agresivo con su familia, aquel día