13. ¿Eres tú?
— Te dije que me gusta que mis amantes me deseen — el hombre le dedicó una sonrisa desde su posición y en otro brusco movimiento la volteó haciendo que quedara de espaldas a él — y tú lo haces … tú cuerpo no puede mentirme — aseguró dando un fuerte azote a una de sus nalgas — alza el trasero para mí. ,—exigió con la voz cargada de deseo mientras su erección ahora libre de ninguna ropa se rozaban entre las nalgas de la chica para luego bajar hasta el centro de su intimidad y hacerla consciente d