14. Le trajeron un regalo (desde el punto de vista de Amir)
— Otro año más, 25… Irina cumple 25, cada vez queda menos tiempo.
Amir hablaba con su imagen en el espejo mientras observaba su traje en riguroso negro, como todos los años que llevaba fuera del control de Asad daba una nueva fiesta, se encargaba personalmente de que solo las personas más influyentes del mundo estuvieran invitadas. La fiesta estaba convirtiéndose en una gran orgía donde todo estaba permitido gracias al anonimato que las máscaras les proporcionaban.
—¿Está listo señor?— preguntó