Capítulo 52
Susurros en las Paredes
Había demasiado silencio en la habitación del hospital. Un silencio opresivo, como el que precede a la tormenta.
Las pestañas de Vivian aletearon y despertó lentamente, como si intentara volver a la realidad. Lo primero que notó fue la mano de Dominic aferrada a la suya, firme, cálida, inflexible. Lo segundo fue el peso que la oprimía en el pecho, no por la recuperación ni la cirugía, sino por la avalancha de todo lo sucedido.
Tenía la garganta y los labios secos, pero cuando por fin abrió los ojos, los miró inmediatamente.
«Dominic», susurró.
Él se inclinó hacia adelante, y el alivio se reflejó en su rostro cansado. «Estoy aquí. He estado aquí todo el tiempo».
Sus dedos temblaron entre los de él. «No deberías... desperdiciarte conmigo».
Frunció el ceño. —No digas eso.
Las lágrimas le picaban en los ojos antes de que pudiera contenerlas. —No puedo respirar bien, Dom. No por la cirugía. Por esto. El peso. Esta vida. Las sombras. Grayson apareció, y l