Capítulo 53
Cuando es demasiado tarde
El suave murmullo del pasillo de la sala llevaba consigo algo más que silencio: el peso de lo que tuvo que haber sido. Al final del pasillo, cerca de la sala de Vivian, Dominic estaba sentado, desplomado en una silla, con el rostro marcado por el cansancio. Apoyaba los codos en las rodillas y se frotaba la cara con movimientos lentos e inquietos. Dentro, el reconfortante pitido del monitor le aseguraba que Vivian seguía allí, luchando.
Durante los últimos días, Dominic la había protegido de tensiones innecesarias. Cargó con el peso de las amenazas, de las traiciones y de sus propios miedos, en silencio a su lado. Con cada minuto que pasaba junto a su cama, se juraba que no dejaría que nadie se la arrebatara de nuevo.
El chirrido de unos zapatos que se acercaban sacó a Dominic de su ensoñación. Levantó la vista. Su rostro se ensombreció al ver quién se acercaba.
Grayson.
Pero ahora con él. Sus padres lo acompañaban.
El padre de Grayson había visto