CAPÍTULO 142
Linda confronta a Grayson en su oficina
La oficina estaba en silencio, salvo por el zumbido del aire acondicionado y los suaves clics de Grayson escribiendo en su teclado. El sol de la tarde se filtraba a través de los ventanales, iluminando las líneas definidas de su escritorio, los archivos cuidadosamente apilados y el orden meticuloso de su mundo. Cada centímetro del espacio gritaba control, autoridad, disciplina.
Y entonces, caos.
La puerta se abrió de golpe.
"Disculpe, señora, yo..."
Su secretaria apenas tuvo tiempo de terminar cuando Linda pasó a toda velocidad junto a ella. La joven se tambaleó hacia atrás, con los ojos muy abiertos, y su calma perfectamente ensayada se hizo añicos cuando Linda irrumpió, empujándola con una fuerza temeraria.
"¡He dicho que no puede entrar aquí!", protestó la secretaria, intentando detenerla.
La risa de Linda fue aguda, cruel, llena de pasión. ¿Trabajas para él, verdad? ¡Yo trabajo para mí! ¡Quítate de mi camino!
Grayson levantó la