Capítulo 56
El corte final
El aroma aséptico de la esterilidad llenaba la habitación del hospital, mezclándose con el pitido constante del monitor cardíaco. La tenue luz que se filtraba por las persianas proyectaba largas sombras sobre la cama donde yacía Vivian, su delgado cuerpo cubierto por sábanas blancas. Durante días, había oscilado entre el silencio y la semiconsciencia, haciendo que Dominic esperara en vilo a que volviera a recuperarse.
Pero esa mañana, algo cambió. Sus pestañas aletear