Tengo información de Dante Blackwood.
Emma abrió los ojos de golpe, con el corazón acelerado, como si alguien hubiera dicho su nombre dentro del sueño.
Lo peor fue que no había sido una voz.
Habían sido dos y con esas miradas verdes.
Dos.
Como si la noche anterior no hubiese sido suficiente castigo, su cabeza decidió regalarle esa imagen a traición, una mezcla rara entre el