Muy pronto estaremos juntos otra vez.
Logan le sostuvo el rostro a Sienna con una delicadeza que nadie esperaba de él y, antes de que ella pudiera anticiparlo del todo, inclinó la cabeza y presionó sus labios contra los suyos.
Emma se quedó inmóvil.
Por un segundo pensó que lo había imaginado, que su propia necesidad de ver a Mateo reaccionar le estaba jugando una mala pasada.
Pero no.