C168: No me quiero ir.
Nadia lo miró con los ojos abiertos, sorprendida y confundida. No podía creer todo lo que Rowan estaba haciendo a sus espaldas, y más aún, que aquello no era algo reciente. Cada detalle que él le había revelado indicaba que todo había sido planeado con antelación, meticulosamente, sin que ella tuviera la menor idea. Se dio cuenta de que Rowan había actuado en secreto durante bastante tiempo, sin darle ningún aviso, sin compartir siquiera un indicio de sus planes.
—Rowan… —pronunció ella—, ¿por