Polo sonrió y sacó de un lado una bolsa blanca de regalo sin ningún logotipo, que contenía un nuevo teléfono móvil que aún no estaba en el mercado, luego se lo entregó a Lorena.
—¿No se te rompió el móvil en la última cena? Un amigo me ha regalado esto, a ver si te gusta, si te gusta, quédatelo y úsalo.
Lorena enarcó las cejas, «Aún no ha empezado el evento de presentación y Polo ya tiene el último móvil, parece que sí tiene un amplio abanico de contactos.»
Ella no se negó y sonrió: —Gracias.
Po