Fedora se acercó, estaba asustada
—¡¿Qué es lo que has dicho?! ¡¿Dónde está Kenneth?! ¡¿Dónde está mi Kenneth?
La mujer se acercó y tomó a Amy de los hombros
—¡Dime que no es cierto, Amy! ¡Dime que mi hijo está vivo! —exclamó llorando.
—¡Lo siento tanto! —exclamó—. Kenneth murió.
Fedora se alejó, miró a John, era el vivo recuerdo de su hijo.
—¿Cómo sé... mató?
—Sé suicidó, lo siento tanto —dijo Amy rompiendo en llanto.
Fedora temblaba, no podía más, cuando alzó la mirada se encontró con Julia L