Capítulo Cuarenta y seis: Kenneth está muerto, soy un reemplazo.
Fedora estaba tan feliz. Pronto planeó la comida donde presentaría a su hija, solo invitó a los Lang a la comida.
Ella llamó a Kenneth muchas veces, pero el silencio la angustió.
—Es raro que tu hermano no me responda el teléfono —aseveró Fedora.
—Madre, te olvidas de que Kenneth y Amy están de luna de miel, quizás están ocupados en pronto hacerte abuela —dijo Lorraine
Fedora río.
—¡Ojalá! Nada más me gustaría que ver a un niño feliz por nuestros jardines.
—¡Cómo bebé Owen! Lo extraño, mad