Amy estaba vestida de novia, se miraba al espejo y Rosaleen estaba observándola junto a Claudette, la ayudaron a peinarse y maquillarse.
Sonrió al verse, estaba feliz, incluso más que cuando se caso con su esposo de reemplazo.
—¿Estás lista, cariño? —preguntó Claudette
—Sí, estoy lista.
Sonrieron y bajaron, su padre estaba afuera, platicaba con su padre y cuando la vio, sonrió feliz, con ojos brillantes, se acercó a ella, besó su frente.
—Mi amor, ¡Eres tan hermosa! Me alegro de que estés l