John fue llevado hasta una celda, luego de que le tomaran todos sus datos. No se sentía orgulloso, las lágrimas corrieron por su rostro, estaba en una celda fría, sola, y lúgubre.
Tragó salía conteniendo sus emociones. Se sentó en el suelo, estaba agotado, estaba destruido.
No pensó en nada, lo evitó, contaba números al azar, del uno al mil, de cinco mil a ocho mil, pensaba en colores; blanco, azul, rojo, lo que sea, para evitar llorar, para evitar pensar en que había destruido su vida y la de m