Solo se había dejado llevar. Tal como le había sugerido Brishen. Pero, la sangre joven es caliente y, una cosa llevó a la otra. Ya no lo recordaba con certeza, quizás, había sido un comentario o una mirada ¡Váyase a saber qué fue!
En ese momento, se encontraba corriendo por el bosque, guiada por su mano. Las risas llevaban el aire. Risas, que de tanto en tanto eran interrumpidas por el silencio de los besos que se daban en la oscuridad secreta de los árboles.
Llegaron a la orilla de un río qu