(POV Kyler)
El amanecer fue una tortura de rutinas y sombras. Mis manos temblaban mientras intentaba concentrarme en mis tareas, pero cada vez que cerraba los ojos, el sabor a sal y el aroma a vainilla invadían mis sentidos, burlándose de esta paz de cartón piedra que me habían construido.
En cuanto pude, me alejé de todo con una urgencia que rayaba en la desesperación. No podía esperar más. Necesitaba saber si mi cerebro estaba creando una fantasía para escapar del vacío, o si esos recuerdos e