(POV Kyler)
La habitación de invitados en casa de Connor y Maya estaba sumida en una penumbra acogedora. El suave murmullo de la calefacción y el silencio de mis hijos durmiendo en la habitación contigua creaban una atmósfera de paz que me resultaba casi extraña. Aria estaba acostada a mi lado, envuelta en las sábanas blancas, con la respiración rítmica y una mano descansando sobre mi pecho.
Sin embargo, yo no podía cerrar los ojos. Mi mente, traicionera y nostálgica, me había arrastrado de vue