(POV Kyler)
El aire en la cocina de Connor y Maya se había vuelto denso, cargado con el aroma del azúcar, la vainilla y una electricidad estática que hacía que el vello de mis brazos se erizara. Aria sostenía el rodillo como si fuera un arma defensiva, dándole la espalda a la isla central mientras intentaba, sin éxito, mantener una fachada de indiferencia.
—¡Te he dicho que te apartes, Kyler! —siseó ella, aunque su voz carecía de la firmeza habitual—. No necesito ayuda con la masa. Sé perfectam