Mundo ficciónIniciar sesiónEl sonido de los cubiertos contra la cerámica me causaba escalofríos. No hubo más charlas, no hubo respuesta a mi declaración. Nos limitamos a comer. Ya íbamos por el décimo platillo y nadie había dicho nada.
Por mi parte, no me atreví a decir algo equivocado nuevamente, así que mantuve mi boca cerrada y la abría para dejar pasar la comida. Ellos... Ellos ni idea. Jamás comprendí lo que pasaba por la me







