Mundo ficciónIniciar sesiónLlevaba años soñando con este momento.
Derek me dedicó una mueca de diversión antes de volverse a la arpía.―El golpe te lo daba ella o te lo daba yo, saliste ganando.La nariz de la mujer comenzó a chorrear sangre y no nos pudo importar menos.―¿No fue suficiente haberme apiadado de ti y de tu tío? Debí quitarles todo desde el principio ―añadió Derek, ignorando la sangre que brotaba sin cesar.―Mantuvimos nuestra palabra y no dejamos filtrar






