Dos días después.
Elisa estaba nerviosa. En lugar de recibir alguna oferta para el divorcio, el abogado de Leander llamó a Rafael González y le indicó que iban a ir directamente a los tribunales.
No entendía por qué, de pronto, Leander se puso demasiado difícil, durante ese par de días. Quiso muchas veces salir corriendo a buscarle, y decirle sobre el embarazo, pero luego se llenaba de miedo, no tenìa valor.
Además, la paranoia estaba haciendo estragos en su seguridad. En una semana sería el jui