Una semana después.
Elisa hizo una cena especial para la familia y para celebrar que en unos meses iban a tener a dos sobrinitas.
Valeria le ayudó con todo, también Ana, pero ese dìa, ella firmaba su divorcio, así que también iban a celebrar su libertad.
Piero llamó a Elisa, y le pidió un gran favor.
Elisa estaba emocionada en ayudarlo.
Ana estaba en el despacho de abogados; su futuro exesposo, insistía en que quería màs dinero, que no estaba de acuerdo.
—O firmas, o no te tocará ni lo que te of