El resto del viernes fue planificación de guerra.
Harrison llegó al penthouse con tres abogados más. Especialistas en derecho familiar. Caras serias. Portafolios llenos de precedentes legales.
Convertimos el comedor en centro de operaciones.
Lucas estaba en su habitación con Irene. Viendo más películas. Comiendo galletas. Protegido del caos adulto que se desarrollaba para decidir su futuro.
Yo estaba sentada en la cabecera de la mesa. Nathan a mi lado. Los abogados frente a nosotros como jurado.