CAPÍTULO 260
El aire de Europa tenía otra densidad. Olía a asfalto húmedo, diésel quemado y café fuerte.
El programa de periodismo especializado envía a Helena a cubrir una conferencia climática internacional en París.
El aeropuerto Charles de Gaulle fue un asalto a los sentidos. Miles de cuerpos moviéndose en trayectorias calculadas, anuncios en tres idiomas reverberando en los techos abovedados de cristal y acero.
Primera vez fuera de Estados Unidos sola.
Helena no parpadeó. Tenía quince años