Mundo ficciónIniciar sesiónLa villa olía a lavanda y a madera vieja.
Evelyn lo notó en el momento en que abrieron la puerta principal, ese olor específico de los lugares que llevan décadas siendo habitados por distintas personas y que han absorbido algo de cada una de ellas sin pertenecer a ninguna. Piedra. Madera. Lavanda en los jarrones del cor







