Nathan leyó el expediente completo el martes por la tarde.
Solo.
En el estudio, con la puerta cerrada y el teléfono boca abajo sobre la mesa para que las notificaciones no interrumpieran el proceso. Harrison había enviado la versión digital a las cuatro de la tarde: noventa y cuatro páginas organizadas con la precisión de quien construye un expediente como argumento antes de presentarlo.
Noventa y cuatro páginas sobre la vida de una mujer que había construido su posición en silencio durante tre