★ Isabella
Salí del baño, con el sonido del agua con el que me lavé el rostro aún resonando en mis oídos, y tenía la respiración entrecortada dejándome sentir la intensidad de lo que acababa de ocurrir. Los minutos pasaban a una velocidad vertiginosa, pero el ardor en mis nudillos, y el cuerpo aún agitado, me recordaba que había vivido una pequeña batalla. Me detuve en seco al salir al pasillo, encontrándome con una figura conocida.
Leonardo. El chico de la sonrisa fácil y la mirada persistente