★Jeffrey
Las flores en mis manos eran un reflejo de mi culpa. Margaritas blancas, las favoritas de Amelia, y un pequeño ramo de lirios para la tumba que descansaba a su lado. Caminar por el cementerio siempre era una experiencia sombría, pero hoy, con el cielo nublado y la brisa fría de otoño acariciándome el rostro, se sentía particularmente desgarrador.
—Amelia —susurré mientras me arrodillaba frente a su lápida—. Conseguí trabajo. Sé que estarías burlándote de mí si pudieras verme ahora, per