—Señor Clark, me gustaría contarle algunas cosas que sucedieron mientras usted estaba encerrado, que por lo visto no se enteró—
—¿Y de qué me iba a enterar si estaba encerrado? Nadie iba a contarme nada, Alastor es muy egoísta— ríe con cinismo.
—Lo entiendo, ¿por simple casualidad no vio usted rehenes?— frunce el ceño.
—¿Rehenes?— espeta alzando las cejas.
—Sí, personas que se atrapan para chantajear o manipular a alguien.—
—Sé lo que es rehenes, ¿por quién me tomas? Y no, no vi a ningún rehén.