Pasó una semana en la cual jade evitaba verlo y él se daba cuenta. No se presentaba en la cena con todos como solía hacerlo, la cena era llevada a su habitación por arlo quien se molestaba al verlos a ambos en ese estado tan frío, pero jade no estaba tan sola a medida que pasaban los días más mariposas iban a su habitación logrando entretenerla y no pensar tanto en él, se repetía a sí misma que cualquier cosa era mejor que volver a colmillo negro.
En esa misma mañana un pajarito se posa en su