Mundo ficciónIniciar sesiónEl salón era amplio, adornado con retratos antiguos y vitrinas de cristal que resguardaban botellas de whisky envejecido y armas de colección. El humo de los puros flotaba denso en el aire, mezclándose con el olor a cuero, sudor y resentimiento. Una única lámpara colgante bañaba la larga mesa de roble con una luz amarillenta, lanzando sombras largas sobre los rostros de los hombres reunidos allí.
—Siempre lo supe —espet&oacut







