Mundo de ficçãoIniciar sessãoDante la vio. Allí, entre el humo y las ruinas, estaba Svetlana. Con el vestido de novia rasgado, manchado de barro y sangre. Su cabello, que había sido cuidadosamente recogido, caía en bucles deshechos sobre sus hombros temblorosos. Sus ojos estaban abiertos de par en par, llenos de lágrimas y terror.
También vio la pistola. La maldita pistola negra que Nikolai presionaba contra su sien.
—No… —susurró Dante, y sinti&o







