Capítulo 25: Devorándola Con Los Ojos.
Lía lo notó. Sintió las miradas cargadas de veneno sobre su espalda, la incomodidad que crecía en el aire, y comprendió que su presencia solo traería problemas. Aunque Verónica y Camila intentaron detenerla, rogándole que se quedara y no se dejara intimidar, ella ya había tomado una decisión.
—No pertenezco a este lugar —susurró, con un hilo de voz.
Se levantó con discreción, alzó la barbilla para ocultar el dolor y, sin mirar atrás, se marchó del salón. Afuera, el aire fresco de la noche la go