Capítulo 15: No Existe Para el Mundo.
Cada mañana, Lía salía temprano con Lucía en brazos. Recorrió calles enteras tocando puertas en busca de empleo, y aunque jamás lo había imaginado para sí misma, terminó aceptando limpiar casas. No era lo que había soñado después de años de estudio, pero al menos le permitía ganar su propio dinero y, sobre todo, mantenerse lejos de las miradas acusativas de su madre. Fuera de casa, aunque con un trapo en la mano, respiraba un poco de libertad.
Pero los problemas de Lía apenas comenzaban. Una ta