58: Nadie ni nada va a separarnos.
Narra Diego.
En cuanto regreso al pasillo junto al doctor Ferresola, siento cómo el mundo se tambalea bajo mis pies al escuchar a mi hermana decir:
—¡Fabiola se desmayó!
Rápido me indica en dónde la tienen. Los pensamientos de qué pudo pasar con Danilo y el por qué el desmayo de mi chica, me angustia.
Respiro profundo cuando la encuentro en la camilla, intentando levantarse mientras la enfermera le dice que se espere.
—¡Mi amor!
Sus ojos se conectan con los míos y entonces comienza a llorar, ta