El silencio que siguió fue peor que cualquier grito.
Daniela no podía moverse. Sentía como si su piel ardiera desde dentro. La mirada fija en Antonella primeramente por descubrir que ella había sido la precursora de todo esto, aunque no le sorprendía, pero su mente también estaba girando demasiado rápido, incluso desmoronándose.
¿Qué significaba eso? ¿Qué estaba insinuando?
Amelia bajó la cabeza de inmediato, incapaz de sostenerle la mirada a ella o a Víctor, y entonces supo que algo no estaba