Daniela sintió cómo el aire se volvía denso a su alrededor. Su corazón martillaba con fuerza contra su pecho, pero se obligó a mantener la mirada fija en Víctor. Él estaba sentado, con el cigarro entre los dedos y el vaso de whisky a medio beber sobre la mesa. La luz tenue del estudio hacía que su expresión pareciera aún más sombría y, aunque ella amaba a este hombre, sabía que podía ser tan oscuro como ninguno.
Pero ¿realmente quería ver ese lado completamente?
—Cada uno de los miembros de esa