Daniela tomó el aliento. Era un buen diseño, así que primero hizo lo primero, y recordó cómo Javier le enseñó a manejar algunos inconvenientes, del núcleo de todo esto.
No fue fácil para ella, pero modificó las seguridades, y en al menos una hora y media, ella estaba entrando en el sistema.
No fue demasiado difícil, pero tampoco fácil. Sin embargo, no era una tonta. Había un cifrado de cuentas bancarias, y multitud de bots en el sitio.
Y cuando estuvo listo, soltó el teclado.
—Una cosa más… —Ví