—¿Te llevarás esto? —Melissa le mostró a Dani con una sonrisa, pero ella negó.
—No… puedes quedártelo
—¡Guayy! —Daniela se quedó mirando a Melissa por un momento, y sabía que estaba disfrazando sus emociones.
—¿Por qué no puedes ir con nosotros? —Los mellizos tenían la cara triste, pero como eran niños, también estaban emocionados haciendo sus maletas.
—Porque tengo clases, y no puedo faltar.
—Pero nosotros faltaremos.
—Ah, eso es porque van a ir a una escuela mejor —Melissa abrazó a Mateo dándo