Después de las palabras cortadas de Lancaster tratando de mediar la tensión, dio por terminada la reunión por orden de Víctor, y Daniela se levantó recogiendo sus cosas. Necesitaba salir sin detenerse, porque necesitaba respirar profundo, y, sobre todo, reírse a carcajadas de la satisfacción por todo lo ocurrido.
—No dije que podías retirarte —La voz de Víctor hizo que se detuviera—. Todos salgan. Lancaster y tu equipo, Javier, pueden retirarse. Elisa, también.
La tensión en la sala se intensif