Daniela parpadeó varias veces y notó que toda la familia Vanderbilt estaba delante de ella, a excepción de Víctor, con trajes negros muy finos, mientras ella vestía una ropa de hace dos días. Tenía el cabello enmarañado, y solo estaba esperando los minutos, para que la dejaran entrar a la sala donde prepararían a su madre para el funeral.
El vacío era pesado de soportar, mientras su mente jugaba con ella. No sabía cómo, pero escuchaba los recuerdos de la voz de su madre, las risas, los momentos