El detective Peter Reynolds estacionó su auto detrás de una patrulla que estaba aparcada en la entrada de la calle donde los paramédicos atendían a los heridos y los del equipo forense analizaban la escena y levantaban los cadáveres después de tomarles fotografías.
Después de saludar a los muchachos del equipo forense se dirigió para hablar con el doctor Duncan, quería informarse de primera mano sobre lo sucedido allí.
—Hola, doc —lo saludó al llegar a su lado, se conocían desde hacía más de di