—No entiendo, Clyde —Megan sacudió la cabeza como para aclarar su mente— ¿De qué me estás hablando, acaso eres gay?
A duras penas Clyde pudo aguantar la risa, a pesar de ser un hombre bastante formal, la salida de Megan lo dejó descolocado y le dio mucha risa al mismo tiempo. Pero con eso pudo relajar un poco sus facciones y ya no se sintió tan inseguro.
—No, amor, no es eso —Dijo con la cara entre risueña y seria, lo cual le daba un aspecto un tanto cómico.
—Entonces… No entiendo, Clyde —le di