Al salir del local, Clyde caminó por la calle como si fuera hacia la parada de blusas que estaba a un par de calles más adelante. Los matones le siguieron de inmediato, estaban seguros de que ellos podrían dominarlo, además iban armados, todos portaban cuchillos de caza bien afilados y un par de ellos cargaban sendas pistolas automáticas.
Cuando lo vieron caminando la mayoría pensó que se los estaba poniendo bastante fácil, porque Clyde se alejaba de la multitud que había en el local, así podrí