Mundo ficciónIniciar sesiónUna hermosa sonrisa y las suaves caricias que sentía en mi rostro hizo que abriera mis ojos, delante de mí se encontraba mi pequeño que me miraba tiernamente.
– Buenos dias mami, tia y yo te trajimos el desayuno – me decía señalando la mesita al lado de mi cama.
– Buenos dias cariño.







