Punto de vista de Olivia
Raquel no podía creerlo. Su rostro perfectamente compuesto se desmoronó en incredulidad al ver la escritura de propiedad en manos del oficial de cumplimiento.
—Esto no puede estar bien. —Balbuceó, mirando a Diego con los ojos muy abiertos. —¡Dijiste que esta villa era tuya!
El rostro de Diego se puso pálido. La mentira en la que había vivido quedó al fin al descubierto ante la mujer a la que intentaba impresionar.
—¿Diego? —Raquel le sujetó del brazo, con sus uñas impeca