Celia siguió la dirección que Juan le había dado y se dirigió al pequeño hotel en el número 78 de la Calle de la Vista, en el norte de la ciudad.
Partió del hospital hacia un centro comercial de alta gama, donde comió al mediodía y pasó la tarde de compras. Durante el camino, fue al banco para retirar efectivo en divisas extranjeras, eligiendo los billetes de mayor valor nominal, y los colocó en una pequeña maleta de piel. Desde afuera, nadie podría saber lo que contenía. Luego, regresó al centr